Caminos de vuelta
llenos de esperanza quieta, de carne amanecida;
ahíta de lluvia, fragante de musgo y de estiércol;
dormida sobre el colchón de aire de tu grito mudo.
Volamos al mismo infinito que entierra este suelo.
La vida está preñada de magia. No dejes que nadie te convenza de lo contrario.
Soy gitano.





El vacío tiene tu rostro;